22 Aug 2011

Mi granito de arena para reformular la propuesta de Varsavsky a Rubalcaba

Plan de choque para el desempleo. La pasada semana Martin Varsavsky, fundador de empresas de éxito como Jazztel, Ya.com o recientemente Fon, tuvo la oportunidad de charlar con el candidato del PSOE a las próximas elecciones Alfredo Pérez Rubalcaba. Martin Varsavsky preparó una propuesta de choque para crear empleo. Dicha propuesta consiste básicamente en eliminar las cargas sociales e indemnizaciones a todos esos puestos de trabajo generados (netos) en 2012. El nivel de cargas sociales e indemnizaciones para estos puestos generados irían recayendo sobre la empresa paulatinamente. El 2013 la empresa se haría cargo del 20% de esos costes, el 2014 el 40%, el 2015 el 60% y así hasta el 2017 en donde la situación volvería a la normalidad para todos los empleos. Martin Varsavsky ha tenido el acierto de compartir la propuesta en su blog y en el video resumen de la reunión adjuntado al final de este post.

¿Efectos secundarios? La propuesta sin duda generaría empleo, y por lo tanto cumpliría con su objetivo principal. Pero como cualquier tratamiento se deben analizar los posibles efectos secundarios. Cualquier remedio milagroso suele tener defectos. Sé que las comparaciones son odiosas pero el sector de la construcción en auge junto a la facilidad de crédito generó mucha riqueza y desarrollo durante unos años, pero después resulto un engaño del cual ahora pagamos la factura. Es importante asegurar que esta medida no conllevaría evaluaciones a posteriori con calificativos ya conocidos: corrupción, especulación, inflación… veamos un par de posibles efectos negativos que deben ser estudiados.

Heterogeneidad salarial y rotación de empleo. Un supuesto implícito en el plan de Martin Varsavsky es que todos los miembros de las plantillas tienen sueldos relativamente homogéneos. Esto es así en algunas empresas pero no se puede generalizar. Para situarnos en un caso extremo pensemos en un club de fútbol. Estas instituciones tienen muchísimos empleados con sueldos medios (ej. administrativos, responsables de prensa…) y un grupo de trabajadores (los futbolistas) privilegiados con sueldos altísimos. Por poner un ejemplo sencillo pongamos que el club tiene 100 administrativos que cobran todos mensualmente 1400€ netos, que contando cargas sociales tienen un coste de 2500€ para el club. También tienen 20 futbolistas con un salario de 100.000€ netos mensuales, que contando cargas sociales tienen un coste de 200.000€ para el club. El club por lo tanto dispone de 120 empleados. Asumamos también que por cuestiones de mantener la competitividad cada año el equipo suele cambiar 5 jugadores, y que los administrativos tienen contrato indefinido. A mediados de 2012 el club tendrá 5 bajas y 5 altas de jugadores. En teoría no se puede beneficiar de la ley. Ahora bien, si se pudiera beneficiar de la ley con los 5 nuevos jugadores tendría un ahorro mensual de 5*(200.000-100.000) = 500.000€ durante el primer año. ¿Qué puede hacer para ahorrarse ese dinero en cargas sociales? Una solución que se me ocurre es contratar a 5 administrativos por 1400€ netos, 2500€ de coste para el club. En total el coste aumentaría en 2500*5 = 12.500€. El club tendría 125 empleados y pediría ahorrarse la carga social de los nuevos futbolistas. Podría operar con una plantilla mayor y un coste laboral mucho menor, en concreto 487.500€ menos. Este tipo de conductas las pueden tener también grandes corporaciones en las que los ejecutivos tienen sueldos astronómicos, o al menos mucho mayores que el resto de la plantilla. En este sentido las arcas del Estado sí se verían resentidas a pesar que habría más personas empleadas.

Productividad laboral y tipo de proyectos. Otro supuesto implícito del plan de Martín Varsavsky está en el tipo de proyecto. Sabiendo que se trata de un emprendedor en empresas tecnológicas entiendo que él percibe que hay un riesgo alto a la hora de contratar, pero en caso de éxito los beneficios pueden ser grandes para la empresa y el trabajador. Pongamos que un trabajador espera ganar 1400€ netos, que en la situación actual suponen un coste de 2500€ para la empresa. La productividad del trabajador depende en gran medida de la viabilidad del proyecto (para simplificar podemos pensar que la productividad del trabajador equivale a la productividad media del proyecto, es decir ventas del proyecto por empleado vinculado al proyecto). Pongamos un caso sencillo – y seguramente él que está en la cabeza de Martín Varsavsky – donde existen dos posibilidades con probabilidades (1-λ) y λ respectivamente: Que el proyecto vaya mal y el trabajador produzca 1400€ al mes, y que el proyecto vaya bien y el trabajador produzca 5000€ mensuales. En esta situación cuando se acabaran las ayudas solo se mantendrían en pie λ% de los empleos generados. Si el λ es suficientemente grande la propuesta seria más que interesante. Ahora bien, podría darse el caso que proyectos en los que se conoce que el trabajador va a producir 1700€ con seguridad también estarían interesado en la propuesta. Son proyectos que con total seguridad desaparecerían en 2013 o 2014. Sectores tradicionales con demandas estables pueden estimar con bastante precisión sus ventas y la productividad que tendrán sus nuevos trabajadores, ahora no generan el empleo porque no pueden ofrecer buenas condiciones, en el momento en el que se rebajen los cargos sociales se podrían ofrecer. ¿Y qué tiene de malo este tipo de oferta laboral? Pues que el trabajador puede desconocer que su trabajo durará 1 año o dos máximo. Por lo tanto puede volver a quererse endeudar y comportarse como se hacía antes de la crisis. Estos trabajos también pueden aumentar la demanda de trabajo desmesuradamente, trayendo consigo una inflación salarial, este incremento del salario no beneficia a nadie; recordemos que España ha tenido los salarios indexados al IPC y esto ha hecho que en ciertos casos los salarios superen la productividad del trabajador. Este aumento de demanda de trabajo puede atraer otra vez trabajadores de fuera de nuestras fronteras. Esto no tiene nada del malo per sé, pero puede conllevar problemas sociales si el empleo se destruye mayoritariamente a posteriori. En mi opinión Varsavsky no tiene en cuenta este tipo de proyectos. Supongamos que hay µ empleos nuevos del tipo arriesgado y (1-µ) empleos nuevos del segundo tipo. Entonces tendríamos que solo µ*λ empleos se podrían conservar después de la crisis.

Conclusiones. Está claro que con un 20% de desempleo España necesita reformas en el mercado laboral. Los sindicatos mayoritarios y la patronal no facilitan llegar a acuerdos generales y es necesario encontrar soluciones imaginativas. La propuesta de Martín Varsavsky es realmente genial, pero está sujeta a posibles efectos secundarios. Si el futuro presidente del gobierno (Rubalcaba o Rajoy) quisiera llevar a cabo una reforma a la Varsavsky tendría consecuencias positivas a corto plazo pero debería reformularse para evitar corrupción (ej. generar empleo con salarios bajos para ahorrarse las cargas sociales de los empleados con salarios más altos), inflación salarial y especulación en la economía (ej. inyección de dinero aumenta el consumo y los precios en la economía real) a medio plazo. Obviamente, también sería necesario hacer un análisis de la tipología de proyectos que tiene España a punto de despegar para hacer una estimación lo más precisa posible de los empleos que se mantendrán en 2017 (µ*λ%).

2 comments:

martinvars said...

Gracias por los comentarios. Un tema importante es que las cargas sociales que las empresas pagan al gobierno por cada empleado no son proporcionales a lo que el empleado gana. Son como un peaje por emplear que representa mucho mas de lo que gana un empleado cuando este gana poco que cuando gana mucho. A los empleados que ganan más el gobierno les cobra directamente a ellos. Te recomiendo hacer una grafica de cuanto cuesta un trabajador que se lleva 1200 euros netos a la empresa y al trabajador, otro que se lleva 2200 euros netos, otro que se lleva 3200, otro que se lleva 4200 y así hasta 10200.

Freshonomics said...

Martin, si lo que dices es cierto una forma de solucionar el primer problema (heterogeneidad salarial) seria poner un límite al salario máximo que puede cobrar un nuevo empleado que deba estar sujeto a la rebaja de las cargas sociales. También podria ayudar a reducir la inflación salarial asociada a la medida.